lunes, 16 de noviembre de 2009

MANUAL PARA SUBIR MONTAÑAS


A] Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “ésa es más bonita”, o “aquélla es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.


B] Sabe cómo llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, interesante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que está rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.


C] Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya, la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.


D] Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.


E] El paisaje cambia, así que aprovéchalo: claro que hay que tener un objetivo en mente: llegar a lo alto. Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habías dado cuenta.


F] Respeta tu cuerpo: sólo consigue subir una montaña aquél que presta a su cuerpo la atención que merece. Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.


G] Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo.” Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder el placer de la escalada. Pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.


H] Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.


I] Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.


J] Haz una promesa: aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mismo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas a utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.


L] Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas.
PAULO COELHO

13 comentarios:

El Ente dijo...

amen!!!

Corroboro todo lo escrito Victoria, y es que Paulo Coelho tiene esas cosas... Y MÁS RAZÓN QUE UN SANTO.

BESOS AMIGA

Zahúrda dijo...

Es un largo camino pero nadie dijo que fuera fácil.

Besos kokoro.

floro del monte dijo...

Por cosas del azar,acabo de conoceer tu blog y me gusta mucho lo que escribes. Un gallego residente en Sevilla.

Juancar dijo...

Pos si!!!

Eres la de la montaña???jejeje

Un beso

LUNA dijo...

Querida niña, he visto tu comentario en el Blog LA LUNA DE VALENCIA, he venido y tu blog tiene la palabra más bonita, a mi gusto que conozco. BORBOLETA: mariposa... y tienes un post de Coelho, ue es brasileiro.
Cúantas coincidencias.
Soy de Valencia (nombre blog que me trajo)
Mi nombre en el Blog es LUNA
Soy Cáncer, como tu.
Conozco la palabra borboleta, poruqe me crié en Brasil, hasta los 16 años, y claro, hablo portugués.
He vivido tres años y medio en Galicia (Vigo) Rua Garcia Borbón, 63.
Y me encanta Claudio Coello....
Nos teníamos ue encontrar antes o despues, ¿verdad?
Bueno, me quedo de seguidora.
Un besito

Isabel Huete dijo...

Me vienen de perlas las palabras de Coelho para alcanzar la meta de mi particular montaña. No mirar nunca atrás y seguir con los ojos fijos en la meta.
Gracias por tu visita y tus palabras, ya sabes dónde tienes tu casa.
Un beso muy grande.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Tienes algún manual que diga como se bajan?? es que llevo dos días en lo alto... y no se como bajar! jajaja

Saludos y un abrazo

Alatriste dijo...

Con este manual, parece hasta fácil. La verdad es que es una valiosa lección la que nos deja Coelho en tu blog. Je, je, je. ¡Vaya amigos tienes! Me guardo estas palabras para mis montañas. A ver si puedo con ellas de una vez. Un beso enorme.

alas de vida dijo...

Te lo cogo para compartirlo, querida amiga, y para tenerlo conmigo, Gracias por recordarme este precioso texto....
Desde mi montaña te miro y me maravillo de lo bien que estás subiendo por la tuya, te ánimo a que sigas, a que descanses cuando así sea necesario, que no tengas prisa, pero a que siempre lo hagas todo lo bien que sólo tú sabes y puedes hacerlo...
Besos

LUNA dijo...

Como siempre, COelho, con una metáfora, nos aconseja a vivir los dias de nuestra vida.
Cos las dificultades de lo terrenal y cotidiano, y el empeño, fuerza y voluntad que debemos emplear desde lo más profundo de nuestro corazón.
Utilizando la fé, la inteligencia y la experiencia propia y ajena, en andar el camino más importante del mundo, el de la vida
Muy bello, gracias por traerlo.
Un besito y gracias por tu visita.

celebrador dijo...

Bueno, pues mi sueño es disfrutar del cantar descontrolado de un corazón agradecido

azpeitia dijo...

Voluntad, tesón y esfuerzo que se necesita para vivir y afrontar el día a día....un beso de azpeitia
(Creo recordar que hace tiempo que Volvoreta con "v" era el título de una novela de Wenceslao Fernandez Florez

azpeitia dijo...

Perdón...que te dije hace tiempo que Volvoreta....